Caminante

Los viajes forman una experiencia inolvidable de nuestra vida. Con ellos aprendemos mucho y tenemos que afrontarnos a nuestros miedos. Quiero compartir estas experiencias para que puedan ayudar a creecer a los demás. Además, de recibir consejos sobre ellos de otras personas.

16.9.06

FIRENZE


Al día siguiente de la Notte Bianca nos fuimos a Florencia. Es una ciudad hermosa, muy tranquila, pero me parece que está un poco muerta. su centro parece un gran museo al aire libre, con zonas restringidas (los verdaderos museos) donde tienes que pagar.

He de reconocer que me sorprendió mucho el Duomo de Florencia. Ver la Catedral fue como recibir una explosión de color. Me quedé maravillada. Los contrastes entre blancos, verdes y rojizos impregnaban el ambiente. El campanielle se erguía justo al lado, pero con una estructura independiente. Y aquí llegó nuestro encuentro con la "explotación del turismo". Si querías subir a lo alto tenías que pagar 6€, sin derecho a ningún tipo de reducción (ni por estudiante ni por nada). Menos mal que en la puerta había un letrero que avisaba que no había ascensor, tan sólo 410 escalones. Un tanto perplejos decidimos visitar el baptisterio (también un edificio independiente) y la Catedral. Por fuera del Baptisterio pudimos admirar las obras de Ghiberti -o tal vez, debería decir las copias, pero no adelantemos acontecimientos-. La entrada costaba 3€, pero esta vez sí entramos. E hicimos muy bien. Dentro pudimos ver los magníficos mosaicos medievales, con una expresividad increíble.

Después visitamos la Catedral que, afortunadamente, era gratuita. sin embargo, si querías subir a la cúpula de Brunelleschi tenías que desembolsar otros 6€. La verdad es que el interior era inmenso, como casi todas las iglesias italianas de cierta entidad. En su interior estaban los restos de la primitiva iglesia paleocristicana, que, por supuesto, también había que pagar otros 6€ para verlos.

Al salri decidimos ir a comer y reservar la visita al museo catedralicio para la tarde. Así que, tras un "calzone" de escándalo y pagar los 6€ de la entrada del museo pudimos ver, para mi sorpresa, los originales de relieves y esculturas más importantes del exterior de la Catedral (algunos de ellos aún sin restaurar si quiera) Vamos que habían desmontado la Catedral para hacer el museo. Mi decepción y mi pasmo fueron enormes. Además, también pudimos ver los originales de Ghiberti de las puertas del baptisterio.

En definitiva, para ver completa la Catedral tenías que desembolsar unos 26€ y esperar las respectivas colas. Un robo o estafa, a mi entender.

A parte de esta anécdota, hubo un montón más de ocsas que pudimos ver gratis, como la Galería de los Uffizi, con sus Giotto, Massaccio, Boticelli, Leonardo, Rafael o Miguel Angel entre otros, la Galería de la Academia, con el David de Miguel Angel o el Museo Arqueológico, donde descubrimos en Vaso "Françoise" o la Quimera Etrusca del s. VII a. C.

También fuimos a San Miniato ai Monti (la única colina que hay en Florencia) para ver el mejor ejemplo de Iglesia románica de Italia (con color y mosaicos) y paseamos por el Ponte Veccio y sus calles medievales. Dimos con la Casa de Dante y con la Iglesia donde supuestamente estaba enterrada su amada Beatriz.

Florencia es una ciudad hermosa, una pequeña joya, pero la falta la vitalidad de Roma. Es una ciudad par visitarla. En cierta medida me recuerda a Segovia, por lo que no es mi ideal para vivir en ella.

15.9.06

NOTTE BIANCA


Al claro de la luz de la Luna. En el momento de su plenitud. A princpios, casi, del otoño. Una noche sin duda un tanto mágica para algunos.

Así se enmarcó tloda una celebración en Roma. Los museos permanecieron abiertos durante toda la noche. Conciertos, recitales, obras de teatro y otras mil actividades alternativas completaron el despliegue.

Es maravilloso que en Roma se celebre una actividad cultural, como es la noche de los museos, bajo una lluvia de espectáculos. Y allí estuvimos nosotros para disfrutarlo.

4.9.06

PROSIMA FERMATA: OSTIA ANTICA


Para iniciar bien Septiembre decidimos ir a Ostia, el antiguo puert de Roma (a unos 25 kms de la capital). El yacimiento está en la más completa soledad porque la ciudad fue abandonada en el s. VI d. C. Aunque se intentó recuperar, sólo unas cuantas casa forman un pequeño enclave en la zona.
Pero la aventura no comienza aquí, sino en el tren. Para ser sincera, el que unía Cercedilla con Navacerrada era más moderno que en el que nos montamos. En las puertas un letrero rezaba "es peligroso apoyarse"¡Y no me extraña! Se movína y se entreabrían con los traquetreos de tren. Ahora bien, creíamos que el viaje iba a ser un tanto incómodo por el estado del vagón, pero no peligroso. En mitad del recorrido se detuvo sin una explicación aparente, pero a los pocos segundos otro convoy pasó en el sentido contrario (en la vía de al lado), con una rapidez y cercanía que hizo trepidar las puertas de nuestro vagón. Así ocurrió hasta tres veces. Los italianos (seguramente romanos) se lo tomaban como lo más normal del mundo, mientras que los turistas, nos mirábamos un tanto aterrorizados.
Ostia Antica es un yacimiento impresionante tanto por su extensión como por sus restos. Aunque una cosa sobresalía sobre el resto: la falta de información que provocó que nos perdiéramos entre sus calles en alguna ocasión.
Después de saciar nuestro apetito histórico nos fuimos a la playa, a Cristoforo Colombo, muy cerca de Ostia. Al llegar pudimos comprobar de nuevo la singularidad de estos romanos: había que pagar 10€ por entrar!!!
Nos negamos en rotundo. Pero toda la playa -hasta donde alcanzaba la vista y más allá como posteriormente comprobamos- estaba vallada. Menos mal que los caseros le habían comentado a Aarón que el autobús 07 llegaba a las playas gratis o libres. Así que nos montamos en él y en poco más de 10 minutos llegamos a una de ellas, llena a rebosar y también vallada. Allí pudimos darnos un refrescante chapuzón, que por mi partge no fue total, porque incluso la ducha de después funcionaba con monedas de euro!!!
Hacia las cinco de la tarde, ya un poco quemados por el sol iniciamos el viaje de regreso, que nos salió gratis (están locos estos romanos o te controlan todo o nada).
Prefiero mil veces las playas de España, con sus accesos y facilidades, en las que puedes pasear tranquilamente incluso por la noche.

ROMA TRIUNFANTE


Mis primeras experiencias en Roma se mezclan con mis recuerdo del año pasado. De nuevo he vuelto a aquellos lugares, de nuevo estoy aquí.
Y entre tanta ruina, descubres la humanidad en unos ramos de flores. Aunque parezca increíble aún los romanos continúan depositando flores sobre la tumba de César. Entre la majestuosidad de los restos del antiguo Foro, se siente que todavía sigue vivo.
Me ha sorprendido mucho este gesto ya que este personaje sigue suscitando admiración más de dos mil años después de su muerte.
Para conocer la Historia de Europa es indispensable conocer este periodo. En él se sientan todas las raíces de lo que será, que es lo que hoy somos.

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