Caminante

Los viajes forman una experiencia inolvidable de nuestra vida. Con ellos aprendemos mucho y tenemos que afrontarnos a nuestros miedos. Quiero compartir estas experiencias para que puedan ayudar a creecer a los demás. Además, de recibir consejos sobre ellos de otras personas.

30.8.06

Casa de Postas


Todo viajero necesita un lugar donde pasar la noche y poder descansar. Aquí véis el pisito/estudio. La verdad es que me sorprendió para bien. Esperaba encontrar algo más viejo y lúgubre. Aunque es un bajo dentro de un patio interior (no os podéis hacer una idea de lo que reaprovechan todo estos romanos), tiene un par de claraboyas que dan una luz sutil. El baño es espacioso y con más luz. Para aquellos que estén pensando dónde dormimos, les indico que hay tres camas: el sofá que es doble y otra más plegada. Así que hay sitio para unas 5 ó 6 personas bien apretaditos...
Su ubicación es inmejorable; no está a más de 10 minutos del Foro y del Coliseo y a media hora del Panteón o la Piazza Navonna.
Juzgaz vosotros mismos, pero es una pequeña joya para estar en Roma.

Nuevo Destino: Roma


He aquí de nuevo. La vida no para o nosotros no paramos en la vida. Hoy estamos en un sitio, mañana en otro y pasado quién sabe dónde. Pero es importante sentirse a gusto en ese lugar.
Roma, ciudad eterna... Invita a todo: a reír, a llorar, a ser feliz, a estar triste, a pasear, a escuchar... En definitiva a vivir sintiendo. Esta ciudad tiene la capacidad de reflejar tu estado de ánimo intensificándolo.
De nuevo me he reencontado con la luz, como hace ya un año. Los millones de tonalidades que se dispersan por la ciudad, cambiantes según avanza el día, pero igual de bellos. Roma posee muchos encantos y para mí es la luz. Han conseguido jugar con ella de tal forma que se integra perfectamente en la ciudad. No me extraña que los grandes genios de la pintura hayan recalado alguna vez en su vida aquí. Es imprescindible.
La competencia en el arte en Roma es dura. Así que, de momento, dejo que me deslumbre todo lo que veo a mi alrededor. Pretendo absorber el máximo posible para poderlo plasmar.
Aunque de algo estoy segura: los genios son genios y, por tanto, inigualables.

14.8.06

Área de descanso

La familia es importante. Es lo que nos enseñan desde pequeñitos. Pero por circunstancias ajenas a ti, puede que no tengas la oportunidad de conocerla a fondo o simplemente, no quieras.
Creo que no debemos desaprovechar las ocasiones que tengamos para conocerlos. Cada uno tendrá su forma de ser, que puede estar en consonancia con la nuestra o no.

No nos damos cuenta de lo que hemos perdido hasta que ya no lo tenemos. Una de las razones por las que decidí ir a Asturias fue la de conocer mejor a mis tíos, que por diversas causas, apenas había llegado a conocer. Ahora puedo decir que voy conociéndolos mejor. No es bueno obligar a nadie a que conozca a la familia, pero tampoco privarla de ella, porque cada uno nos aporta experiencia y consejos en nuestro camino, en nuestra vida.

Conozcamos a nuestros parientes antes de nada. Luego, con lo ya sabido, podemos decidir más sabiamente si los apartamos de nuestra vida o dejamos que formen parte de ella. Aunque sin olvidar que el tiempo nos cambia y que cambia a los demás. Lo que ayer era negro hoy puede ser blanco y viceversa.

Primera parada. Asturias


Después de nueve meses, el mundo vuelve a girar sin rumbo. Por eso decidí ponérselo. Así que me embarqué para ver lo que hay más allá de la frontera de lo cotidiano. Me escapé, huí de lo que me rodeaba. Necesitaba alejarme de todo y de todos. Perder el contacto para poder reencontrarlo.

Y para todo esto, viajé a Asturias. La verdad es que fue un experiencia muy peculiar. No vamos a decir rara, amarga o nefasta, porque no viene a cuento utilizar adjetivos tan negativos. Sin embargo, tampoco resultó tan provechosa como esperaba.

Si después de pasar calor durante un mes en Sevilla, te plantas de pronto en Asturias, más concretamente en Muros de Nalón, con lluvia, niebla y una temperatura que no sobrepasa los 18º, el cambio puede resultar un tanto brutal. Nada más pasar la frontera con Castilla (mi patria chica) salió a recibirnos la niebla y la lluvia. En ese momento me di cuenta que no estaba preparada para ese clima. Demasiada ropa de verano y poca de "entretiempo" o de tiempo asturiano. Y aunque parezca mentira, a mí no me importa pasar calor en verano. Será porque he pasado demasiado frío en invierno durante muchos años.

Tampoco conseguí ver los momumentos prerrománicos que colman la región. Me fascinan, la verdad. Poseen una belleza ignata, que da una sensación de tranquilidad y reposo cuando les admiras.

Pero a cambio pude disfrutar de espectaculares puestas de sol en el cabio Vidio, de maravillosas sendas al lado de la playa, así como de playas desiertas con fauna que no habría podido imaginar en el Mediterráneo (desde camarones hasta cangrejos ermitaños).

Mis tíos dijeron que el que viene a Asturias con lluvia y repite es que ha pasado la prueba de la tierra. La verdad es que no me importaría nada repetir. Eso sí, antes me aseguraré de ir en una ola de calor, para poder disfrutar de verdad del verano.

Arriba he puesto la foto del mar en San Esteban de Pravia, un día bastante nublado pero con mucho encanto. Al lado, la de Cudillero. Creo que es el pueblo más bonito de los alrededores. Increíble por la noche y maravilloso por el día. Eso sí, el que no quiera cuestas, que no vaya a visitarlo, está excavado en la ladera y no hay ninguna calle llana.

7.8.06

Origen


Todo viaje tiene un origen. Lo del destino dejémoslo en el aire. No vale la pena guiar nuestros pasos a donde no queremos ir. Sin embargo, no paramos en nuestra vida. Siempre vamos de un lado para otro, sin ver el camino que recorremos.

Por eso, pretendo tener aquí un espacio de reflexión sobre cada uno de los viajes que emprenda, ya que me enseñan algo. No importa el destino, mientras sepamos cuál es nuestro punto de partida. Es increíble poder seguir adelante teniendo en cuenta una simple referencia.

Y lo que es aún más importante, la gente. Las personas que nos vamos encontrando en el camino o las que quedan atrás, con el tiempo. Gracias a ellas seguimos creciendo, continuamos formándonos como personas.

Creo que nadie acaba de aprender nunca. Lo único es que no tenemos tiempo ( o no queremos tenerlo) para reflexionar un poco acerca de todo aquello que ocurre a nuestro alrededor. Cada día es una nueva aventura, leí en algún libro, pero más bien, cada día es un nuevo viaje, en el que puedes encontrar a mucha gente. Y lo mejor, puedes encontrarte a ti mismo.

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